Querido hermano Beatle Sir Paul, por aquí Cristian Paul, la realidad cedió a tu pálpito, tu pronóstico, tu preferencia de abrazarnos en una jornada de semifinales a lo Helter Skelter más que The Boys of Dungeon Lane. De algún modo, fue como como si nos mojaran la oreja y nos llamaran a la reivindicación resentida, ¿no?, que esté precisamente Inglaterra esperándonos. Hubiera preferido a Noruega, porque si tropezamos, hubiera pasado Noruega, que es un equipo, ¿cómo decirlo?, una selección amable, simpática, y no los piratas. Pero, bueno. sí, ya está, se despertó el morbo feroz, un tango desaforado en tiempo de rock.
Te imaginarás, aquí también se me acaba de despertar este mismo morbo vampiro, truculento y futbolero, es inevitable pretender ganarle a los piratas. Vamos a jugar la reminiscencia de la semifinal del post Malvinas en la Tórrida México con los piratas. Aunque algunos vengan de la clase obrera como vos, y canten ironías sobre Her Majesty o sobre cómo pueden las realezas del mundo agitar sus joyas si les gusta el salto mortal de Humpty Dumpty. Festejemos mientras tanto su día de no cumpleaños en el borde del muro ante los ojos atribulados y curiosos de Alicia.
Por otra parte, te digo: ¡qué equipo amarrete que es Inglaterra!, por favor. Realmente eso es lo que lo hace peligroso, lo tremendamente tacaño que es. Y, obviamente, siempre está este tema de las pelotas cruzadas en la defensa de la selección argentina, de los rebotes, lo lento que está el medio campo en la recuperación de la pelota, la falta de cambio de ritmo entre las líneas, y otros etcéteras: aguante sin pelota, desborde, centro y gol. Ya sabemos a qué juega Inglaterra.
Estuvo Mick Jagger en la cancha rezumando su longeva y sonriente disposición de fauno, tarareando simpatías por el diablo, entre lord taraceado de diamantes y chico malo. Sí, también tienen aguante ante la adversidad.
Va a tener que mejorar Argentina futbolísticamente, porque, si no, no vamos a pasar con Inglaterra, mientras tanto, lo interesante es la excitación inagotable de jugar contra los ingleses. Vamos a ver, hasta ahora no tiene funcionamiento el equipo, Messi en estado de gracia y piernas lentas o pesadas para el resto, euforia y agonía a un tiempo. Igual, ¿viste que la mayoría de estos jugadores son los que no quisieron ir a la Casa Rosada, cuando estaba el gobierno nacional y popular? Así que, qué sé yo Mireya, el sentimiento patriótico es como gelatina tersa y demasiado tibia, se disuelve en un tris ante las evidencias.
Ojalá fuera así, patria sí colonia no, no sólo durante el Mundial de los ricos para los ricos, con precios obscenos y el Mundial más caro de la historia, y tuviéramos este mismo sentimiento arraigado para defender la soberanía territorial y humana, la ciencia, la educación, la industria, el desarrollo tecnológico autóctono. Ojalá fuera así, ojalá. Bueno Anita, te mando un abrazo grande. Me alegra que sigamos en carrera, vamos a tener que mejorar para pasar a la final, no alcanza con inflar el pecho y cacarear a lo Pepe Galleta.
Quedan dos partidos por delante, los va a jugar Argentina, sería maravilloso y luminoso que fueran por la semifinal y por la final, no por el tercer y cuarto puestos. Una brizna de sol para los devastados y embarrados de nuestra tierra, para los desplazados estructurales, para los invisibles que viven con la carne en ciernes, espantados, resistiendo el silencio. No estaría mal que miráramos alrededor de vez en cuando.
Lo que pasa es que ahora morbo significa que no hay manera de soportar otra cosa que no sea pasar y ganarle a los ingleses ¡Qué partido éste!, plagado de fantasmas. Otra vez las encrucijadas. Son una cultura popular también, aguerrida y milenaria, encantadora en la diaria, multirracial en la micro de los agenciamientos deseantes, con una historia de conciencia obrera y social, soterrados por las mareas de los atavismos capitalistas, padeciendo los abusos ancestrales desde la revolución industrial, la misma explotación que exportaron al mundo desde antes de Trafalgar y en adelante, ¿Qué otra cosa queda para el pobre que se vuelve sabio, que desarrollar anticuerpos sublimes, solidaridad y humor como respiro?
Y después, son quienes son, ¿no es cierto? Piratas, roban para la corona, el poder económico internacional, parte de los flagelos financieros a nivel global, imperialistas, en fin, usureros, un oscuro poder que promueve las desgracias globales. Ahora que se juega esta instancia futbolera, espero que sirva para que nuestro presidente y nuestro gobierno vendepatria, recupere por lo menos las ideas más elementales alrededor de soberanía de Malvinas, por dar un ejemplo ¿Y el mar argentino?, ¿y no regalar y no cambiar la ley de tierras? Ojalá que esto sea un empujón para salir de la hipnosis colectiva donde el flautista de Hamelin nos llena como a ratas rumbo al abismo. Recuperarlo donde haya que recuperarlo al país.
El miércoles, otra vez la encrucijada con la historia. Piratas all inclusive contra Villa Fiorito. Pero esta vez en un potrero de tierra abrasada, ajena. mediatizada, militarizada y patotera. En el Mundial de “el show debe continuar.”
Ahora sólo importa ganarles a los ingleses, una vez más las zurdas imbatibles. Ustedes disculpen, los habitantes rasos de la clase obrera de las islas piratas, les hablamos y nos dirigimos a los imperialistas y usureros. Esperamos que este singular partido inspire a las conciencias de nuestro pueblo a defender vidas recíprocas, proyectos propios y comunes. El miércoles nos enfrentamos de nuevo a la historia, los designios de la mano de dios y la osadía cósmica de un gol de eterna gravedad que gira emancipado.
Cristian Pablo Rodríguez


